España, tercer país de la Unión Europea con más personas en situación pobreza o exclusión social

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• En 2023, 94,6 millones de personas en la Unión Europea estaban en riesgo de pobreza o exclusión social, el 21,4 % de la población.
• Las cifras, publicadas este miércoles por Eurostat, sitúan a España como el tercer país con mayor tasa de pobreza y/o exclusión, solo por detrás de Rumania, y Bulgaria.

12/06/2024 | EAPN -ES . En 2023, 94,6 millones de personas estaban en riesgo de pobreza o exclusión social en la UE, lo que equivalía al 21,4 % de la población. Así lo ha revelado este miércoles la Oficina Estadística de la Unión Europea, Eurostat, que ha hecho públicos los datos de condiciones de vida en Europa referidos a pobreza y exclusión social (tasa AROPE). La cifra se mantiene prácticamente constante respecto a 2021, cuando ascendía al 21,7 %.

En la comparativa por países, España ha pasado de ser el cuarto país con mayor tasa AROPE al tercero, solo por detrás de Rumanía (32,0 %) y Bulgaria (30,0 %), superando a Grecia. Este dato va en línea con el aumento de la población en situación de pobreza y/o exclusión en nuestro país, que pasó del 26 % en 2022 al 26,5 % en 2023, y alcanza ya a 12,7 millones de personas, según el XIV Informe sobre el Estado de la Pobreza en España presentado el pasado 4 de junio por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES).

Respecto a la diferencia por colectivos, el riesgo de pobreza y/o exclusión social fue mayor en toda la UE para las mujeres que para los hombres (22,3 % frente a 20,3 %), las personas jóvenes (en lugar de las personas de mediana edad o mayores), quienes presentan un bajo nivel educativo (en lugar de aquellas con un nivel educativo medio o superior) y, en particular, para las personas desempleadas.

Como también sucede en nuestro país, la situación es más preocupante en el caso de los hogares monoparentales, en el caso de la UE, más de una quinta parte (22,4 %) de la población que vivía en hogares con menores dependientes estaba en riesgo de pobreza o exclusión social en 2023. En el caso de España, la cifra asciende a más de la mitad (52,7 %), según el Informe de EAPN-ES.

La situación laboral fue una de las principales características socioeconómicas que incidieron en el riesgo de pobreza o exclusión social. En 2023, mientras que el riesgo de pobreza o exclusión social en la UE era del 11,3 % para las personas ocupadas y del 18,7 % para jubiladas, era de casi dos tercios (66,3 %) para quienes se encontraban en situación de desempleo.

Desde EAPN-ES venimos denunciando que las tasas de pobreza y exclusión social en Europa son altas y constantes. Este hecho evidencia causas profundas y estructurales que las sucesivas crisis no han hecho más que agravar. Si analizamos el desglose por colectivos y países, vemos una UE a diferentes velocidades, caracterizada por la desigualdad, lo que requiere de una fuerte transformación social para poner el sistema económico al servicio de las personas.

A esto debemos añadir la realidad que atraviesa nuestro país, y que podría ser más grave sin la acción protectora del Estado: 2023 consiguió evitar que 10,6 millones de personas entrasen en situación de pobreza, y unos 2,4 millones en pobreza severa, según el Informe de EAPN-ES. Además, destacar el papel imprescindible de las pensiones públicas como factor de sostenimiento de la calidad de vida de la población: por sí solas, las pensiones reducen el riesgo de pobreza en unos 7,8 millones de personas.

Frente a estos datos, la Red reclama que se incremente la intensidad y la extensión de las políticas implementadas los últimos años, así como el impulso de un Pacto Estatal de Lucha contra la Pobreza que cuente con el consenso de todo el arco parlamentario.

De manera urgente, y dada la situación que afrontan miles de familias por el encarecimiento de la vida, desde EAPN-ES se insta al Gobierno a que prorrogue las medidas del escudo social que concluyen el próximo 30 de junio, especialmente las enfocadas a colectivos más vulnerables. Entre ellas, mantener las rebajas del IVA en alimentos y bienes de primera necesidad, los descuentos reforzados del bono social, y la prohibición del corte de suministros.

LA POBREZA, UNA PRIORIDAD PARA LA CIUDADANÍA EUROPEA Y ESPAÑOLA

Los resultados de las elecciones europeas del pasado 9 de junio han dejado un Parlamento Europeo con un mayor peso de las formaciones que cuestionan una mayor integración europea y las medidas sociales y medioambientales. La X Legislatura, que se iniciará a mediados de julio, tiene por delante el reto de garantizar los derechos y el bienestar de millones de personas. Las medidas impulsadas frente a las últimas crisis han supuesto una vía de contención frente a la pobreza, la exclusión social, la desigualdad y la discriminación, pero las cifras que publica hoy Eurostat evidencian que, en materia de derechos sociales y en calidad de vida, no cabe ningún margen de retroceso.

EAPN-ES publicó en la campaña electoral un Documento ‘Doce medidas por una Europa con derechos libre de pobreza. Elecciones Europeas 2024’, con las políticas que considera imprescindibles para la próxima legislatura, encaminadas a cumplir con los objetivos de reducción de las tasas de pobreza señalados por la Agenda 20230, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Pilar Europeo de Derechos Sociales.

El Eurobarómetro de abril de 2024 reveló los temas que preocupan a la ciudadanía europea, muy alejados de los debates políticos y de la agenda mediática que ha copado la campaña electoral. Así, según la encuesta, un tercio de la población de la UE considera que la lucha contra la pobreza y la exclusión social (33 %) es el tema principal al que debe dar prioridad el Parlamento Europeo. En el caso de España, se sitúa en segundo lugar, solo por detrás de la salud pública.

Frente al riesgo de involución democrática en Europa, se deben abordar las necesidades urgentes y emergentes, adoptando medidas redistributivas y de justicia social con un mayor alcance. Sin olvidar el riesgo que supone para la dignidad y la seguridad de millones de personas la normalización de los discursos de odio. La Unión Europea de los próximos años debe apostar firmemente por la construcción de sociedades igualitarias, tolerantes e inclusivas donde el odio no tenga cabida.