El vicepresidente de EAPN Canarias, Fernando Rodríguez, participó el pasado 3 de marzo en la comisión de estudio sobre pobreza infantil del Parlamento de Canarias, un espacio de trabajo parlamentario orientado a analizar la realidad social que viven miles de niños, niñas y adolescentes en el archipiélago y a identificar posibles líneas de actuación desde las políticas públicas.

En esta sesión también intervino Rosa Gloria Suárez, presidenta de UNICEF Canarias, con quien compartió mesa para exponer los principales datos del informe “El Estado de la Pobreza. Canarias 2025”, elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social.
La comparecencia permitió trasladar al Parlamento una radiografía actualizada de la situación social de la infancia en Canarias, así como las principales propuestas de la red para avanzar hacia una sociedad más justa y garantizar el ejercicio efectivo de derechos desde la infancia.

Una realidad que condiciona la vida de más de 90.000 menores
Los datos presentados por EAPN Canarias reflejan una situación preocupante: el 40,2 % de los niños, niñas y adolescentes de Canarias vive en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que supone más de 90.000 menores cuya infancia está condicionada por la precariedad.
Esta cifra sitúa a la infancia como uno de los grupos sociales más vulnerables del archipiélago y evidencia que la pobreza tiene un claro componente generacional. En términos generales, el 31,2% de la población canaria —unas 700.000 personas— se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, una proporción que sigue siendo muy superior a la media estatal.
Aunque algunos indicadores han experimentado mejoras en los últimos años, los datos confirman que la pobreza sigue teniendo un carácter estructural en Canarias, vinculada a factores como la precariedad laboral, el acceso a la vivienda o la insuficiencia de ingresos en muchos hogares.
La pobreza infantil: un problema estructural con consecuencias a largo plazo
Durante su intervención, Fernando Rodríguez subrayó que la pobreza infantil no es una cuestión coyuntural, sino un fenómeno estructural que afecta al desarrollo integral de los niños y niñas.
Crecer en un hogar con ingresos insuficientes o en condiciones de precariedad implica mayores dificultades en ámbitos clave como la salud, la educación, el bienestar emocional o el acceso a oportunidades futuras.
Además, la evidencia social muestra que la pobreza tiende a reproducirse de generación en generación cuando no se adoptan políticas públicas suficientes para romper ese ciclo. La transmisión intergeneracional de la pobreza es una realidad que se produce cuando las desigualdades estructurales limitan el acceso a recursos básicos desde la infancia.
En Canarias, este fenómeno se ve agravado por factores estructurales como:
-
la precariedad laboral y la baja intensidad en el empleo
-
el encarecimiento de la vivienda
-
las dificultades de acceso a prestaciones o rentas mínimas
-
o las desigualdades territoriales y sociales que afectan a determinados hogares
Estos elementos configuran un escenario en el que muchas familias encuentran enormes dificultades para garantizar condiciones de vida dignas para sus hijos e hijas.

La vivienda y el empleo precario, factores clave de empobrecimiento
Uno de los elementos que más inciden en la pobreza infantil es el coste de la vivienda. En la última década, los alquileres en Canarias han aumentado más de un 68%, un incremento muy por encima de la media estatal.
Este encarecimiento obliga a muchos hogares a destinar una parte desproporcionada de sus ingresos a pagar la vivienda, reduciendo su capacidad para cubrir otras necesidades básicas como la alimentación, la educación o el ocio de los menores.
A esto se suma un mercado laboral marcado por la precariedad. La tasa de hogares con baja intensidad en el empleo en Canarias alcanza el 10,4%, una de las más altas del Estado.
Cuando el empleo no garantiza ingresos suficientes, el riesgo de pobreza infantil aumenta considerablemente.
La pobreza infantil no es inevitable
Desde EAPN Canarias se insistió durante la comisión en una idea clave: la pobreza infantil no es inevitable.
Es, en gran medida, el resultado de decisiones políticas y de la prioridad que se otorgue a las políticas sociales. Por ello, la red defiende la necesidad de situar la lucha contra la pobreza infantil en el centro de la agenda pública.

Entre las principales propuestas trasladadas al Parlamento destacan:
-
Refuerzo de las políticas de protección social dirigidas a la infancia, especialmente las prestaciones por hijo o hija a cargo.
-
Garantizar ingresos mínimos suficientes para los hogares con menores, reforzando la coordinación entre el Ingreso Mínimo Vital y la Renta Canaria de Ciudadanía.
-
Impulsar políticas de vivienda que reduzcan la carga económica de los hogares, especialmente en el alquiler.
-
Invertir en educación, conciliación y servicios comunitarios, que permitan compensar las desigualdades de origen.
-
Desarrollar estrategias integrales contra la pobreza infantil, con indicadores de seguimiento y evaluación.
Garantizar derechos desde la infancia
La comparecencia de EAPN Canarias en el Parlamento forma parte del trabajo de incidencia política que desarrolla la red para situar la lucha contra la pobreza y la exclusión social en el centro del debate público.
Garantizar derechos en la infancia no es una cuestión asistencial, sino una apuesta por el futuro de la sociedad. Cuando una parte importante de la población infantil crece en condiciones de precariedad, no solo se vulneran derechos fundamentales, sino que también se limita el desarrollo social y económico del conjunto del territorio.
Por ello, desde EAPN Canarias reiteramos que erradicar la pobreza infantil es una responsabilidad colectiva y una prioridad política imprescindible para construir una sociedad más justa, cohesionada y con oportunidades para todas las personas.